Quasiestrellas ... El nuevo descubrimiento del James Webb
Verónica Couñago · 26 de agosto de 2026

MoM-BH-1 es un misterioso objeto detectado por el telescopio espacial James Webb que podría representar una categoría de objetos cósmicos nunca observada hasta ahora. A simple vista aparece como un diminuto punto rojo, similar a muchas fuentes rojizas encontradas por Webb en el Universo primitivo. Sin embargo, el análisis de su luz revela características extraordinarias. Los investigadores creen que MoM-BH-1 podría ser un agujero negro joven rodeado por una enorme y extremadamente densa envoltura de gas. Esta capa sería tan compacta que le daría una apariencia semejante a la de una estrella, aunque la fuente de su energía sería completamente diferente. El objeto tendría dimensiones comparables a las del Sistema Solar, pero produciría aproximadamente 100.000 millones de veces más energía que una estrella convencional. Una luminosidad tan extrema no puede explicarse mediante la fusión nuclear que alimenta a las estrellas. En cambio, encaja mejor con la enorme cantidad de energía liberada cuando la materia cae hacia un agujero negro y se calienta durante el proceso. El descubrimiento también podría ayudar a explicar uno de los grandes misterios de la cosmología: cómo surgieron tan rápidamente los primeros agujeros negros supermasivos. Algunos de ellos ya poseían masas gigantescas cuando el Universo tenía apenas unos cientos de millones de años, dejando muy poco tiempo para crecer mediante los mecanismos tradicionales. Si otros de los llamados “pequeños puntos rojos” observados por Webb resultan ser objetos similares, podrían constituir una población de agujeros negros jóvenes ocultos dentro de densas envolturas de gas. Estas estructuras proporcionarían grandes cantidades de material para alimentar al agujero negro, permitiendo periodos de crecimiento extremadamente rápidos. Así, MoM-BH-1 podría mostrarnos una fase desconocida entre el nacimiento de un agujero negro y su evolución hacia un gigante supermasivo.